Siempre he querido que mis dedos tocasen música
tal que extremadamente suave tu piel sonara.
Siempre he querido obrar versos más largos que un día
que rimen extrañamente en la miel de las sílabas.
Siempre he querido poder ser parte de esa gente
que escribe con letra redonda, dulce y perfecta.
Siempre he querido poder ser parte de esa peste,
que es libre y siempre va a la moda, rica y selecta.