And makes me wonder...

Tus caricias son
como latidos, amor,
un taladro en mí,
cuando lates así.


¡Tonto, estúpido!
Es sólo un corazón
sabiéndose loco
y bien querido.


Pero no es uno,
sino que son dos
con sus caricias,
con sus latidos.


Y los besos largos, suaves,
en habitaciones sin esquinas,
en camas frías sin fin.


Y las palabras con sangre,
como sangran mis retinas
cuando no te oigo aquí.


Déjame que te sienta,
sin importar la radio,
si sin bajar el volumen 
escuchamos nuestros latidos.


Déjame que te sienta,
ese olor de melón lacio
tan suave como perfume,
al son de nuestros latidos.

Y los besos largos, suaves,
y las palabras con sangre,
y las caricias, y latidos, amor,
siempre junto contigo, corazón.

Hipotálamo

La música imbuía su hipotálamo
haciendo retumbar;
haciendo retumbar sus infartos.

Una simple canción ritmada
compuesta por plata;
compuesta por plata instrumentada

por voz melodiosa grave
y esa guitarra dulce;
y esa guitarra dulce que escupe dolor.

Pero la belleza no se acaba
hasta que ella termina;
hasta que ella termina su ensalada.

Y esa guitarra dulce
compuesta por plata
haciendo retumbar
hasta que ella termina.

Y esa guitarra lúgubre
con puente de plata
haciendo recordar
hasta qué ella germina.


Necesitarte siempre

Sentado un sábado por la noche
sin el cielo de tu dulce boca
rebajo el tiempo largo de corte
de páginas blancas, frías, rojas.

Tormenta negra, dura, lluviosa,
vacío de ti, solo; sequía.
Necesitarte, linda, preciosa,
a cada segundo siempre, vida.

White Room

Estado febril, antiaxiomático,
en un andar extraño, asmático.
Con la cabeza por otro mundo,
feliz y cansada y sin trucos.

Así la acera se desplazaba
hacia detrás por cada pisada,
con las baldosas desquebrajándose
entre cien mil gatos lamentándose.

Estado febril, multiaromático,
con un sonido transgresor, tántrico.
Con mis ideas en la caverna
cegadas por esa luz de fuera.

Así es como la acera se para
y tan inerte la cruzo en aras
de saber que estarás detrás de ella.
Saber que estarás dulce, luz bella.

Y en esta habitación blanca
con, (sí) las cortinas negras,
mi aburrimiento y dolor
se acaban cuando tú llegas.

Quizás

Tu cara me enloquece,
necesito que me altere.

Quizás debieras dejar
el mundo entero volar,
granada suave de dulce piel.

Quizás debieras volar
con tu cabeza en mis brazos
y tu frente en mi sien.

Crazy Train

Este calor insoportable
quemaría a ese tren loco
que pasa inexorable
por cada corazón.

Y saltando el calor
devolvería la lluvia
del ardiente amor,
llama que diluvia.

¡Oh! ¿Es que no ves?
Eso me pasa a mí
contigo cada vez
que voy junto a ti.

¡Oh! ¿No te enteras?
Cuando te veo llegar
mi pulso se acelera
y yo no puedo frenar.

No dudes en venir
en ese tren que quema.
No dudes, ven a mí,
te quiero conmigo, nena.

Porque en ese loco tren
todo lo que quieras ser
conmigo lo vas a ser.
Agárrate, monta y ven.

Dancing barefoot

Estás en tu dimensión, impertérrito,
o imperturbable quizás mejor, ¿no?
Pensando en tu fugaz bíblico crédito
de calor que nos llenó el corazón.

Y de laureles rodean tus santos
a tu mujer, tu hijo y tus historias.
Quieres volver, darnos otro abrazo,
pero la libertad es tu gloria.

No sé por qué te hablo en este momento
en este gran pequeño paraíso,
pero podría hoy sentir por ti.

Voy a sentir por ti, te diré en el cielo.
Voy a sentir por ti, en cada latido.
Voy a sentir por ti, voy a sentir por ti.